¿Los libros digitales van a morir?


EBookrealEl e-book y su futuro son muy complejos, no hay precedentes. El más cercano es el de la música y los mp3. Al final la industria de la música va decayendo porque no puede luchar contra el pirateo. Y no se dan cuenta de que la única salida viable según multitud de analistas es montar un mega-almacén tipo Apple Store en el que las canciones estén accesibles, baratas y fáciles de encontrar y de escuchar, sin tener que pagar por un recopilatorio de música, que no te interesa, salvo por una canción que no has oído, la friolera de 15 o 20 euros.

En el libro estamos al principio de la misma situación: los editores, generalmente, se niegan a participar en la devaluación del libro unitario al nivel de gratis o muy barato, siguen haciendo sus ediciones de papel, entran tímidamente en el mundo del e-book. Actualmente, la mayoría de editoriales están el mundo digital pero como experimento, con una parte, tanteando precios, agrupándose, etc.
Cuando craquear un libro es lo más fácil del mundo y tenerlo gratis es muchas veces más fácil que tenerlo legal, estamos abocados a la piratería, sin embargo si ofreciésemos un libro “legal” con alto valor añadido (contenido multimedia, links, etc.) por un precio irrisorio, seguramente sería más atractivo que la “fotocopia vil” o el escaneado de un libro de papel. ¿Cuántos libros te comprarías para ojear por encima, o para aprender de un capítulo en concreto por un precio de 1-2 euros? Seguramente cientos o miles, y ¿cuántos te vas a comprar si tienes que pagar por un ladrillo de papel la cantidad de entre 20 y 50 euros?
Mi opinión como internauta, informático, “coordinador de producción” y lector es que la adaptación del sector editorial al libro electrónico está por llegar, ahora todo son pruebas y experimentos. Además, para que realmente se produzca una revolución tendríamos que disponer de unos lectores e-readers infinitamente mejores a lo que tenemos (y no me refiero al iPad4), me refiero a pantallas del grosor de un cabello, flexibles, plegables y táctiles. Y no es que sea ciencia ficción, por que ya existen, es que aún es caro.
Actualmente los e-readers son malos, lentos, incómodos de usar y caros. Los hay con e-ink que son amigables con los ojos, pero sosos como ellos solos, y están a un precio medio de 150 euros. Los de color son más “bonitos” (tablets, iPads, etc.) pero son la muerte para la vista y de precio ni hablemos alrededor de los 550 euros. De todas maneras si hace 40 años enviar un fax era cosa de brujas y las pantallas de tubo en BN eran una revolución, no creo que tardemos mucho más de 5-7 años en ver pantallas micrométricas flexibles y táctiles que serán la revolución del sector del libro, sin duda.
Lo que sí es cierto es que todo el sector editorial le ve las “orejas al lobo”, y la prueba de ello es que los congresos y charlas referentes al tema del e-book a los que asisto están siempre abarrotados.
Un ejemplo de cómo algo “gratis” puede ser un negocio “multimillonario”: Google, hace muchos años unos estudiantes desarrollan un motor de búsqueda e indexación que permite almacenar páginas web y encontrarlas por diversos criterios en un tiempo récord: nace el proyecto Google, el cual años más tarde seguiría siendo gratis, y tras unos cuantos años más lo sigue siendo (para el usuario), pero empiezan a cobrar a las empresas por salir “las primeras”, IMPRESIONANTE NEGOCIO. Además regalan el Google Earth y el Google Maps (impresionantes herramientas), así como también de momento regalan el Google Places (herramienta para que cuando estemos en Google Maps salga nuestra empresa marcando nuestra ubicación). Regalan Google Books, pero en breve empezarán a vender (ya lo hacen en EE.UU.) libros a particulares, gracias a que llevan años colgando gratis los libros de los editores. En resumen, “gratis” no es sinónimo de “ruina” sino que sumando innovación y saber hacer es sinónimo de negocio.